afroamerica

Artistes
Festivals

Disques

Tango
Bolero
Radios

Evviva


Afroamérica




Déjà parus / Ya publicados


La influencia afrocaribeña en la música de hoy
Manuel Monestel Ramirez



Aux sources des musiques caribéennes
Par Luigi ELONGUI



DOSSIER

 

El Calypso en Costa Rica
Por: Manuel Monestel

En los primeros años de la década de 1870, llegaron a la provincia de Limón, en el litoral caribe costarricense los primeros trabajadores negros, para construir la línea del ferrocarril que facilitaría la exportación del café producido en el interior del país, a los centros comerciales de Europa y Estados Unidos.
Estos trabajadores, procedentes de Jamaica, Belice, Curazao, Barbados, Honduras, Trinidad y otros puntos del Caribe, trajeron sus costumbres y expresiones musicales a Costa Rica.
El mento jamaicano, el calypso, o su antecesor kaiso o kariso de Trinidad, los cantos religiosos, el baile de cuadrilla y el uso de instrumentos de origen africano y afrocaribeño, son solo algunos ejemplos de la rica y variada expresión cultural que llegó con aquellos inmigrantes.

El Calypso Limonense

Dentro de esta paleta de expresiones musicales se destacan los cantos denominados calypsos, cuya pertinencia y popularidad, desde por los menos la década de 1940, han marcado el paisaje de la provincia y han generado un repertorio propio que refleja la vida y la historia del pueblo afrolimonense.
En la provincia de Limón, decir calypso es probablemente referirse a un estilo musical que contiene insumos importantes del mento, del son cubano, del original calypso trinitario y, después de los años ochenta, del reggae y de la salsa.
Toda esta fusión musical llamada calypso limonense guarda, sin embargo, desde el punto de vista filosófico y ético, un paralelismo importante con la figura del calypsonian trinitario como hacedor de canciones, más allá de sus rasgos puramente musicales.
En Limón, estos cantos populares han sido cultivados por autores o calypsonians, cuyo papel social de “reportero”, “editorialista”, “mensajero” o crítico social, se ha modificado con el tiempo y ha tomado nuevos matices, en virtud de las transformaciones sociales en que se ha visto inmerso y como respuesta a los fenómenos económicos y culturales emergentes.
En muchos casos los temas tratados en las letras de las canciones, revelan situaciones, incidentes o historias relacionadas con la cultura limonense y su población. Y no es casual que el calypso haya sido hace algunos años, un componente importante del carnaval limonense.
El mercado global, la tecnología y la cultura de masas, por ejemplo, no han pasado inadvertidos para el calypsonian; aunque en una escala moderada, discos de calypso limonense circulan por el mundo, en publicaciones hechas por empresas estadounidenses y europeas como Lyrichord y Verve/Folkways. La música de los calypsonians limonenses ha sido objeto del interés de estudiosos de la cultura en Estados Unidos y Europa y sus compositores ha sido tema de artículos periodísticos, programas de televisión y videos. Sus canciones figuran en los repertorios de algunos grupos musicales de San José o han sido incluidas como ejemplos de música costarricense en enciclopedias de multimedia. Sin embargo, hacia el interior del país, sigue siendo poco difundido y, consecuentemente, poco conocido por la población general.
El calypso limonense es producto de un proceso evolutivo que se extiende hasta el siglo XXI a partir de insumos tan importantes como el mento, música de origen jamaiquino ejecutada en las áreas rurales, con instrumentos acústicos y que normalmente cantaba sobre temas relacionados con la vida cotidiana de la isla.
En el calypso limonense, se observan, a lo largo del tiempo, otras temáticas, otras sonoridades y la adopción de nuevos instrumentos, así como nuevas formas de inserción y participación en las prácticas culturales y sociales.
Lo que pudo haber sido originalmente mento se transformó y, aunque guarda mucho de su forma original, adoptó la filosofía del calypso trinitario, género que desarrolló un perfil más urbano y ligado a la industria cultural desde las primeras décadas del siglo XX.
Esta fusión de géneros musicales caribeños se desarrollan dentro del marco de la sociedad afrolimonense, que agrega otros elementos éticos, ideológicos y lingüísticos. Todo esto constituye el actual calypso limonense, el cual no solo funciona como elemento identitario de un sector de la población afrolimonense, sino que se ha transformado en una expresión musical de carácter étnico.
El calypso entonces, representa, situacionalmente y en determinados contextos, una forma de música étnica, por medio de la cual individuos pertenecientes a la población afrolimonense o limonense en general, pueden identificarse, por contraste, con otros grupos culturales, independientemente de que, en su práctica cotidiana, el calypso esté presente o de que, como consumidores de música, sea esta una de sus favoritas. Dependiendo del grupo social de que se trate, el calypso puede ser más o menos cercano a la identidad de los distintos sectores de la población afrolimonense.
“Una música deviene étnicamente significativa no tan sólo por su proceso de gestación, sino también por el contexto en el cual se la insiere (sic); es decir, por la situacionalidad. El mejor ejemplo lo tenemos en los usos musicales de los emigrados. En su necesidad de construirse espacios simbólicos propios dentro de la nueva sociedad receptora, las músicas que se han llevado consigo en el equipaje pueden adquirir significaciones adicionales.”
Lo anterior significa que el calypso no es un canto estático, unidimensional, unívoco y monosemántico; sino, lleno de distintas significaciones socio-culturales de su trayectoria histórica en virtud de las migraciones afrocaribeñas a Costa Rica y los procesos de inserción de esa población a los ámbitos laborales, sociales y culturales.
Los instrumentos

Para el calypso limonense,el intercambio y adaptación de instrumentos musicales es hoy claramente observable en ejemplos como el bajo de cajón o quijongo , el ukelele o cuatro y el banjo , posiblemente tomados de la tradición musical de Nueva Orleans y en el caso del cuatro, de la música venezolana. Como ya se mencionó, según el músico informante Papa Tun, se conoció anteriormente el uso de un tipo de bajo llamado marimbola , similar a la marímbula cubana (caja de rumba en Jamaica), el cual posiblemente hacía las veces del bajo antes de la integración del quijongo. Los ejemplos evidencian ese intercambio que a lo largo de los años ha generado el proceso migratorio y que ha propiciado un enriquecimiento de las prácticas musicales en distintos puntos del Caribe incluyendo Limón.
En los años sesenta en Limón, acota Lelé, un limonense de 58 años, “se tocaba el banjo, el ukelele, el quijongo con tina de lata, tumbas, maracas y claves.”
El conocimiento de distintos estilos musicales caribeños, no necesariamente típicos del Caribe angloparlante, han influenciado en distintos momentos el desarrollo musical limonense y de alguna manera han perfilado la expresión musical local. Walter Ferguson alude a esta situación cuando se refiere al repertorio de su conjunto musical en los años cuarenta y cincuenta:” ... bolero, guaracha, pasillo, todo eso nosotros tocábamos”.
E l calypsonian Pitún nos dice en uno de sus calypsos:
Hay artistas en guaracha y en el bolero
Negritos en su ritmo de calypso,
Claro que en Limón siempre hay vacilón
Cantando calypso y tomando ron
La afirmación de Ferguson y la canción de Pitún son corroboradas por otros informantes que declaran que la música popular más relevante en los años cuarenta y cincuenta en Limón era la afrocubana (son, guaracha, chachachá, rumba) y la música negra de Estados Unidos (blues, swing, jazz).
“En los sesenta se escuchaba en Limón música de orquesta, música latina, chachachá, merengue, como de Alberto Beltrán, boleros”, afirma Harold Rogers, músico limonense que ha participado en distintas orquestas y que actualmente toca calypso en San José y quien asegura que en esos años: “Las Orquestas más famosas eran Riverside, Raúl Maldonado y la de Villegas.” Estas orquestas según los informantes presentaban repertorios de música cubana y también de jazz norteamericano.
Esta opinión es compartida por George Drumond, otro músico de 72 años, que tocó con la propia Riverside y que también se dedicó al jazz en los años cincuenta y sesenta en Limón. Actualmente George toca calypso en San José.
Ferguson recuerda otro de los conjuntos de los años cuarenta en Limón: “Yankee Band era un conjunto que a mí me gustaba, tocaban rumba, pasillo, cuadrilla y calypso también aunque no le llamaban calypso, como “ launch turn over, launch turn over, everybody bal, launch turn over...” un poco como rumba.”
Es posible que Ferguson se refiera a que aunque la canción normalmente se tocaba como calypso, la orquesta la interpretaba con un arreglo al estilo de la música cubana en boga, en donde la rumba era uno de los estilos más empleados y que de alguna manera identificaba las sonoridades cubanas.
Las influencias musicales y las temáticas del calypso en Limón
Como hemos dicho, el calypso limonense ha sido influenciado por otras formas musicales como el mentó de origen jamaicano, el viejo calypso de Panamá y el original calypso de Trinidad, con los que ha coexistido hasta el día de hoy. Sin embargo, este guarda un paralelismo especial con el mento en tanto no entró en los canales industriales de la música y permaneció aferrado a estructuras y esquemas que no cambiaron de manera sensible.
Es posible afirmar que lo que se conoce como calypso limonense es, básicamente y desde el punto de vista puramente musical, el mento de Jamaica que ha sufrido influencias y variantes conceptuales y temáticas y que de alguna manera ha adquirido con el tiempo el perfil filosófico y ético del calypso trinitario. A partir de esos dos importantes componentes, se ha generado un canto propio de la comunidad afrocostarricense que es el actual calypso limonense, el cual tiene sus características propias y su pertinencia social e histórica.
Los músicos limonenses no grababan discos hasta la década de 1980 y aún hoy día las grabaciones son pocas y poco accesibles. Su música se transmitía de forma oral y no sufrió cambios tecnológicos importantes. Como una especie de música folclórica, el calypso limonense, en su esencia, ha permanecido estable y cercano a sus insumos musicales originales, mento de Jamaica y viejo calypso de Panamá y de Trinidad.
Sin embargo, también se han podido observar en su desarrollo, las influencias de los estilos afrocubanos, muy populares en los años cuarenta y cincuenta, hasta las más recientes como la salsa y el reggae. Estos nuevos elementos no han modificado el perfil del calypso limonense si lo comparamos con la dinámica y los cambios en lo estilístico y lo tecnológico sufridos por el calypso de Trinidad, en tanto este último se ha convertido desde varias décadas atrás en la música pop del Caribe angloparlante, lo que significa una constante renovación para llenar las expectativas del mercado.
Las temáticas de las canciones del calypso limonense son múltiples y variadas, como múltiple y variada es la historia de la cultura afrolimonense. Entre los temas abordados se encuentran el carnaval y la malaria por ejemplo.
El carnaval como espacio social donde irónicamente se “olvidan” las diferencias sociales por un rato es abordado por este calypso de Ferguson, en donde Willie que es pobre y no tiene para comer ni para vestirse, se olvida y se imbuye en la turba del carnaval para disfrutar.
“One shirt Willie and he mother –in- law May- May,
see them pushing through the crowd on Carnival Day,
nothing to eat and nothing to wear,
but the carnival, they are bound to be there…”
El siguiente calypso de Papa Tun introduce una variante al ser cantado en español. La norma de las primeras generaciones de calypsonians era siempre cantar en su lengua materna el inglés caribeño. Papa Tun intenta establecer comunicación con los no angloparlantes por medio de este canto que trata sobre la malaria y el mosquito que la transmite, un asunto que afectaba a todos los trabajadores de la zona sin distinciones étnicas.
Zancudo, zancudo no me pica más
Deja mi en paz , no quiero morir
Zancudo, zancudo no me pica más
No quiero malaria, no me pica más...

Con respecto a la forma de cantar el calypso señalaremos lo que se conoce en Trinidad como el picong o desafío de calypsonians por improvisación de versos, existió una versión limonense sobre la cual nos ilustra Ferguson:
“When I was small I used to hear them singing calypso, but the old time people. And you will sing and tell me something but the thing we have to be careful is not to insult you, you know, to tell you odd words. But tell me something that hurt me but at last is not any word to make you offended”.
Ferguson alude a una forma de picong más cortés y menos lacerante que el conocido en Trinidad.
En cuanto a la forma o estructura de la improvisación que Ferguson describe, esta no parece diferir mucho de la conocida en Trinidad.
“Is like a challenge, I singing and which one stop first is the one that lose, because sometimes when you say something to me I have to find something to suit what you say, sometimes I can´t find it and I lose that way, but I never lose, más bien I stopped them all the time”.
El calypsonian Ferguson comenta que se cantaba improvisando los versos pero usando una misma melodía básica en la que se apoyaban ambos contendores. Además, describe sesiones de improvisación en donde no eran solo dos que se enfrentaban sino varios que rotaban para cantar sin que existiera un antagonismo bidireccional definido como en el picong de Trinidad.
Como la historia oral, el calypso limonense ofrece información sobre acontecimientos históricos ocurridos en su entorno. Dicha información no pretende precisar fechas o explicaciones macro sobre lo ocurrido, la precisión no es un objetivo, sin embargo, a través de textos se reconocen incidentes, fenómenos, hechos o situaciones vividas por la comunidad que por la manera en que se plantean pueden reforzar el imaginario colectivo con respecto a la historia de la comunidad limonense.

 

Salsapaca
62, Chemin de St Jean du désert
13005 Marseille - France
info@salsapaca.com