Cali: De la Pachanga a la Salsa y el Baile
Por Orlando Enrique Montenegro Rolon Revista Melómanos Documentos | Voy a ubicarlos. La urbe de Santiago de Cali se erigió al Sur-Occidente de Colombia- Sur América y es la capital del Departamento del Valle del Cauca. Ungida como Capital del Pacífico colombiano y fundada el 25 de julio de 1536 por el ibérico Don Sebastián de Belalcázar que vigila y protege su otrora villa desde su pedestal al Oeste de la ciudad, colindando con la falda de uno de los cerros del sistema cordillerano. Desde las esquinas de los barrios populares, al filo del inicio de los 70s, el ambiente musical pasó de la mal llamada Música Tropical, Antillana (referido al Caribe) y la Pachanga al estilo del Container Salsero que ingresó importado desde NY por Buenaventura- primer puerto de nuestro Pacífico. Y como por arte de magia: Floreció la Salsa por siempre. En los años 80s y 90s, con una economía artificial y de segundo piso, quizá por lo que representó para las bandas del Movimiento Salsero en esas décadas ya que asumió el sonido como propio. Razón por la cual se ganó la distinción internacional de Capital Mundial de la Salsa. Rótulo que con sus más y sus menos mantiene dividida la opinión, al igual que el estilo de baile actual. Para el que escribe y por lo que se escucha en la mayoría de la radio: Estamos en deuda. Hay excepciones.
|  Santiago de Cali | Lo irrefutable es que la Pachanga sigue siendo la reina en las pistas de baile, a pesar de sonidos estridentes impuestos por las multinacionales del disco. Agreguémosle la toma de híbridos de moda que empujados por las sombras suenan y suenan… pero no convencen. Hago referencia a la Balada con acordeón que nada tiene que ver con los aires de juglería del Valle de Upar del Norte de Colombia, más la Salsita Comercial que en gran parte sigue con su letrística y cascareo dando vueltas como un ovillo alrededor de un desaliñado y desencantado amor. Tal parece que se acabó la musa y no existiera otro motivo de inspiración. |  CALI ¨PACHANGUERO | Esta realidad de La Sultana del Valle, es similar en: NY, San Juan, Caracas, Panamá, La Habana, Santo Domingo, Lima, México y otras ciudades más que en su momento fueron serios referentes del fenómeno musical que emergió como lava ardiente del volcán de los guettos de La Gran Manzana a partir de finales del primer lustro de la década de los 60s. Razones para explicar lo que ocurre hay muchas. Entre ellas, como ya anticipé, la intromisión de los ritmos de moda: Songo, Timba, Techno, Hip hop, Rap, Reggaetton, etc… que dejaron de ser músicas de temporada para establecerse, echar raíces y multiplicarse como cangrejo en playa. A este fenómeno no escapó la rumbera y pachanguera Cali que por igual soporta los embates de la Guasca criolla, elemento vital en la gozadera de las Despechotecas (canciones para el desamor). |  El Valle del rio Cauca | En los corrillos callejeros se aliña esta olla a presión con los dulces y agrios condimentos de la Payola y la Piratería. Aunque no se sostiene nada y además se dice que son pocos los que se llenan los driles. La destapada Crisis Mundial de la economía se les anticipó a las disqueras que no quieren saber nada de nuevos talentos, sino moler a lo seguro de lo mismo: Vulcanizar y reciclar sus añejos hits de LPs, ofreciéndolos como novedad ahora en CDs y con el rótulo de remasterizados. De otra parte, el remezón en las estaciones de radio condujo a drásticos recortes de personal. Desapareció el locutor veterano y dicharachero que agitaba la sintonía para darle paso a una nueva generación de bella estampa y brillantina que poco aporta. | Siendo objetivo, en materia de rumba nocturna, los hechos demuestran que perdimos los últimos 10 años. Los continuos bandazos (cambios) de esas administraciones municipales, amparadas en hechos cotidianos de conductas punibles, nos embarcó en la mal llamada Rumba Zanahoria que restringió el horario para los salones de baile. Ahora sólo se goza hasta que salga el sol en la periferia de Cali: Juanchito y Acopi- Yumbo. La medida originó protestas y hasta vetos hacia los licores del Valle. La incertidumbre entre los propietarios de locales y bailadores ha sido el pan de cada día. El caucho del horario encoge y estira. La liga va hasta 1:00 AM o 3:00 AM dependiendo de los índices de accidentalidad y homicidios. En la práctica, en el pasado se anduvo acéfalo porque no se diseñó una estrategia pedagógica para educar al rumbero trasnochador a tomar consciencia y no mezclar licor con gasolina (conducir ebrios). |  Cali: Avenida Colombia | Históricamente, a los caleños raizales y adoptados les cuesta precisar con algún grado de exactitud sobre el tipo de música que se escuchó y bailó en los años 30s a los 50s. Entre los cronistas no se lee algún tipo de consenso. Téngase en cuenta que si bien Santiago de Cali está a muchos kilómetros de ser un asentamiento caribeño; es indiscutida la gran influencia afro-colombiana de la etnia de nuestro Pacífico proveniente de las costas de los departamentos de Chocó, Cauca y Nariño. Más las del Valle del Cauca y sus esteros entre el Mar del Sur o de Balboa. La ingerencia de los nativos de Buenaventura fue vital en la plantación del melao, no sólo de su acervo sino del Caribe. A los bonaerenses se les atribuye el ser los responsables de introducir la música de las antillanas caribeñas a La Sultana del Valle por su condición de puerto marítimo. | Mientras, otro tipo de música también se escuchó en el resto de la plana geografía valluna, poblada en amplios sectores por trabajadores de los Ingenios Azucareros en los municipios cercanos a ella. Otro gran volumen procede de asentamientos limítrofes con el Departamento del Cauca con población afro-colombiana ocupada en el cultivo, corte y molienda de caña de azúcar. En ese movimiento flotante fue fundamental el tendido del Ferrocarril del Pacífico que agilizó las comunicaciones entre Buenaventura con Santiago de Cali y otros pueblos. |  Orlando y el locutor Edgar Hernan Arce
| Los medios de esa época al igual que la tradición oral registran que antes de los 50s predominó la música autóctona junto a la que desembarcó sobre las costas de nuestros 2 océanos: Boleros, cumbias, gaitas, porros, criollas, bambucos, pasillos, guabinas, sanjuaneros, currulaos, abosaos, valses, polkas, zarzuelas, óperas y una que otra Rumba Criolla. A más de otros aires pacíficos, caribes y llaneros. En esa tarea la radio de la época fue el motor impulsor que facilitó el deleite de esas melodías. Hoy ocurre lo contrario. A pesar de la legislación, la música colombiana diferente al Vallenato Comercial poco se difunde. Festivales como el Petronio Álvarez y los demás que se celebran en la basta geografía colombiana son sólo una excusa para pasar unos días de jolgorio. Porque ni memorias quedan y pasado el evento ya nadie ni lo menciona. Programas de radio que difundan nuestro folclor hay que buscarlos en el dial con la Lámpara de Diógenes. |  Maritza Arizala & Orlando Montenegro | La radio fue responsable de difundir la música del: Benny Moré, Orquesta América, Charanga Aragón, Orquesta Casino de La Playa, Arcaño y sus Maravillas, Sonora Matancera, Orquesta Riverside, Gloria Matancera, Trío Matamoros (que visitó Colombia en septiembre de 1933 y concretamente en esta comarca actuaron en: Cali, Buga, Tulúa y Palmira), etc… a esto hay que agregarle la influencia del cine mexicano con todo lo que musicalmente aportaron a los bailadores que asistían a las funciones en teatros como: Cervantes, San Nicolás, Bolívar, Aristi, Colombia, Colón, Asturias, Palermo, Teatro México, Sucre, Ayacucho, etc… toda una Escuela de Pachucos Resortados que: Flotaban, cabriolaban y taconeaban como el Gran Fred Astaire. Otro elemento lo constituyeron las fiestas hogareñas y en las Casas de Baile. Después estas se trasladaron a los grandes e iluminados salones de hoteles como: Alférez Real, Menéndez, Aristi, Astoria y clubes sociales como el San Fernando y una que otro hacienda. |  Orlando Montenegro & Herman Olivera |
Primera Feria de Cali- 1957 Siembra del Boom Salsero a partir de 1969 |  Orlando con Claudia Berchenko y Jean Paul Tamayo | Los historiadores, musicógrafos, veteranos de memoria fina y melómanos amigos apuntan en la misma dirección para señalar que el auge salsero prendió la mecha en medio de los festejos puramente taurinos. El Coso de Cañaveralejo adornado con hermosas amazonas y espectadoras se ha enseñoreado como epicentro de las ferias como hasta la fecha y desde su estreno el lunes 28 de diciembre de 1957. El mítico escenario enfocó las miradas que alguna vez fueron depositarias: La Plaza o Circo de Toros Belmonte que funcionó en la Carrera 1 con Calle 25- hoy Edificio Belmonte y la otra ubicada frente al actual CAM- Centro Administrativo Municipal- diagonal al tradicional estadero Los Turcos. |  Feria de Cali 2005 | Esa selecta afición a la lidia, se renueva cerradamente entre generaciones con tintes de cofrade. Entre sus manos danzan los bonos. Esta alusión está referida a los tendidos de la tauromaquia porque el alma del Pacífico siempre ha mirado hacia la música de las antillas del Caribe y NY. Como ya lo escribí: Juanchito y Yumbo no pertenecen a Santiago de Cali. El primero es la auténtica meca de la rumba y goce nocturno del puente pá allá y el segundo, entre las chimeneas de sus fábricas le abrió los brazos a la diversión reprimida para que como válvula de escape bombeara hasta el amanecer. Por ahora en esos territorios: Cero Ley Zanahoria… y hasta que salga el sol: Changó, Jala jala, Citrón, Siboney, Agapito, etc… todo un circuito bien engrasado para ofrecer diversión al piso. |  Alexis Lozano (Orquesta Guayacan)
| Se lee en los archivos y la oralidad viviente testimonia que el corrinche (el festejo) de la primera Feria de Cali duró 1 mes y que los remates de las corridas se hacían en los grandes salones de los hoteles, clubes y casetas callejeras que rodeaban la plaza. La Música Tropical (título que se acuñó en la radio comercial) y, a la cual ya me referí antes, hizo su agosto. Las Big Bands colombianas de: Pacho Galán, Lucho Bermúdez y Edmundo Arias se levantaron para rivalizar con la música importada de las antillas del Caribe y NY. Despuntando los años 60s, se le sumaron los refuerzos: Los Corraleros de Majagual, Pedro Laza Gutiérrez y sus Pelayeros, Alfredo Gutiérrez, Lisandro Mesa, La Sonora Cordobesa, Los Teen Agers, Conjunto Miramar, Orquesta de Ricaurte Arias (hermano del Maestro Edmundo), Orquesta del Pollo Burbano, Los Golden Boys, Los Black Star, Sexteto Miramar, Sonora del Caribe de los hermanos Pompeyo, Combo de Las Estrellas, la Big Band de Los Hermanos Martelo, Michi Sarmiento y su Combo, Big Band Los Caribes, Fruko y sus Tesos, Afrosound, Wanda Kenya, Los Hispanos, Los Rivales, Los Graduados del Loco Gustavo Quintero, Latin Brother, Gran Banda Caleña, Lisandro Mesa, etc… dejo ahí porque la lista se hace interminable. En las 3 últimas décadas el éxito se lo han dividido Grupo Niche y Guayacán Orquesta. Si demeritar a bandas de calidad como la Orquesta La Ley y D´Caché Orquesta. |  Orquesta Cali Charanga | Todo ese cartel musical reseñado arriba sonó en todos los rincones de los barrios populares caleños desde finales de los 50s. Como consecuencia, sin pedir pista abrieron sus puertas los salones comunales y las fiestas familiares con cuotas (pequeños aportes por cada asistente) se pusieron de moda. Esos convites fueron bautizados Agua é Lulo o Verbenas que se multiplicaban con harto alboroto cada fin de semana. Mejor dicho: Franquicia para los bailes domingueros. | La fiebre taladró y calentó las cobijas de la muchachada que muy despelucada o engominada con brillantina, posaba para la Nueva Ola de los 60s. No se puede desconocer que los jóvenes estaban agitados musicalmente por la moda gringa del: Twist, Ye yé y Go gó que le sirvieron de cabeza de playa cronológicamente años después al: Rock and Roll, Rock, Pop, Soul y Fonky de los 70s. Fenómeno emulado por nuestro Club del Clan. La hebra (ropa) cambió: El escaparate (closet) arropó al pantalón bota ancha con hebillas grandes y la camisa con leva, puños largos y cuello amplio. De complemento, zapatos plataforma y de la gel se pasó al pelo largo. Reparen las ilustraciones de las portadas de los LPs de los 70s. | En la Feria de Cali de 1969 fue el dúo boricua de Los Manitos: Ricardo Ray- Ricardo Maldonado Morales con su inseparable amigo y vocalista titular Bobby Cruz los responsables de avivar el Movimiento Salsero en Cali. Eso afirman unánimemente los caleños de pura cepa. Tal parece que a partir de esa velada, no sólo pareció que se detuvo el tiempo sino que la historia musical de la urbe se partió en dos. Esa frenética y excitante noche de diciembre en la Caseta Panamericana que promocionaba el sensacional Sady Rojas, logró repletar su tolda con clientes atraídos por los buenos artistas y grupos. La carpa hizo presencia en cuanto festejo se realizaba en Colombia y para el caso caleño sembró sus estacas cerca al antiguo hipódromo, hoy Canchas Panamericanas que recuerdan los juegos a ese nivel de 1971. |  ORQUESTA LOS NICHES | El cartel que ofreció para esa temporada el empresario Sady, debió rivalizar con el de los aficionados taurinos y por eso no escatimó esfuerzo para contratar orquestas de prestigio y reconocimiento como: La Big Band de Francisco Pacho Galán Blanco- Rey del Merecumbé, Nelson y sus Estrellas de Venezuela, Los Graduados de Colombia con El Loco Quintero haciendo de las suyas, Los Corraleros del Majagual liderados por el hijo ilustre de Los Palmitos Sucre- Alfredo Gutiérrez a bordo, considerado el mejor acordionero o acordionista del Vallenato de juglería de todos los tiempos- y lógicamente el hábil teclista Ricardo Ray y su voz líder Bobby Cruz. En plena huelga de corteros de los ingenios… el que pida más que le piquen caña. A los datólogos les informo que las evidencias muestran que actuó también en esa Feria de 1969, el cubano Frank Grillo Machito con su Big Band y la inolvidada orquesta del Maestro dominicano-venezolano Billo Frometa.
|  Moncho Santana, Lucho Puerto Rico con la Orquesta de Álvaro del Castillo | A golpe de Jala jala, Shingali, Boogaloo, Guaguancó fue que la rumba conquistó las esquinas de los barrios populares caleños… ¡Eso era hasta que se rompía el cuero! Una seguidilla de hits de Ricardo y Bobby se apoderó de la radio y el ambiente musical: Richie´s Jala jala, Colombia´s Boogaloo, Lo Atare la Arache, Cabo E, Gentle rain, 3 and 1 Monzambique, Bomba Camará, Tin Marin, Música Ye yé, Aquel día, Mr. Trumpet man, Iqui con iqui, More Richie, Que se rían, Las Caraqueñas, Comején, Seis Chorreao, Si te contaran, Mírame, Suavito, Bella es la navidad, Viva Richie Ray, El Mulato, Pachanga Medly, La Cuchara, Pá chismoso tu, Cumbaja, etc… por citar como paradigma sólo temas del dúo en mención. | Por supuesto que para esas calendas no se quedaron atrás: Pacheco y su Charanga, La Moderna de Barretto, La Perfecta de Eddie Palmieri, La Duboney de Charlie Palmieri, Orlando Marín, Belisario López, Lucho Macedo, Alfredo Linares, Kent Gómez, Peter Rodríguez, Wayne Gorbea, Marcolino Dimond, Fajardo y sus Estrellas, Joe Quijano- El Rey de la Pachanga, Cal Tajader, Tito Puente, Pérez Prado, Celia Cruz con La Sonora Matancera que si no la incluyo me cuelgan de los pies, Bienvenido Granda, Daniel Santos, etc… ¡Llamen los bomberos que se quema! Pá la pista a lo Meñique: ¡Atajaaaaaaa!
| Con ese punto alto que puso La Caseta Panamericana, el suelo de la urbe caleña quedó abonado y fértil para que el dominicano Pacheco y el norteamericano-judío Masucci incursionaran con el catálogo de su Compañía Fania. La disquera irrumpió con fuerza en el mercado del disco gracias al megamarketing y al abundante capital que pautó en medio de la Guerra de las Kolas en momentos que el tira y jala se tomaba el planeta sin discriminación alguna. La estrategia de éxito para reducir la competencia fue adquirir las otras disqueras. Rápidamente el fenómeno tomó fuerza en Santiago de Cali y los 5 continentes. Con todo y ese empuje, la Salsa no logró en Cali desplazar a la Pachanga que sigue siendo la reina porque cada vez que suena llena la pista. |  Feria de Cali 2007 | El trajinado y distorsionado vocablo Salsa aún hoy huérfano de padre legítimo, voló de boca en boca, aunque para muchos todavía la palabra sea materia de agrias controversias por su origen. A mi juicio, a estas alturas y después de casi 5 décadas, poco importa si fue o no el ilustre hombre de la radio y del espectáculo venezolano Phidias Danilo Escalona quien en 1966 se inventó el término para referirse con euforia al reciente fenómeno musical de NY que emergió a mediados de 1964 y que muchos siguen insistiendo tozudamente en calificarlo de género musical. Esta puja parturienta da para otra trama.
| Bares, griles, cantinas, prostíbulos, billares y todo tipo de “metedero” en donde se escuchaba, bailaba y se ingería licor debió cambiar para ponerse a la moda con los nuevos tiempos. Los gomosos del: Tango, Ranchera, Antillana, Bolero, Danzón, Son, Carrilera, Guasca y otros sonidos debieron cederle el espacio al Huracán Salsero. Los que se resistieron “marcaron paila” no están para contar la historia porque la mayoría fueron arrastrados por la corriente y el remolino. Al fin de cuentas se trató de no perder la antigua y nueva clientela. De la noche a la mañana todos eran salseros. | Entre tantos sitios para el baile, goce y lujuria cito: El Recreo, Manolete, Los Tres Reyes, El Nevado, La Esmeralda, El Maizalito, Oriente, La Rochela, Winnipeg, La Habana del Sur y Norte, Los Flacos, El Buen Borincano, Libaniel, Bar Nápoles, Serapio, El Latino, La Guadita, El Bronx, La Terraza, El Tunjo de Oro, Grill San Nicolás, Río Cali, El Aguacate, La Guayaba, Fuente de Soda Escala Musical, Bataclán, Séptimo Cielo, Grill Nuevo Mundo, Honka Monka, Costeñita, Jirafa Roja, Cardenales, Coche Rojo, Meryland Club, Metropol, Gran Prix, La Cascada, Sonero, Caravana, Royal Garden, Convergencia, Taberna Latina, etc… es sólo otra muestra porque en este renglón el directorio en Cali es largo para hilar suavecito y hasta con vaselina. | Hoy, sin pretender ir en contra de la corriente porque los tiempos cambian y el planeta cada vez se globaliza más con los adelantos de la tecnología. El baile es más colectivo y coreográfico en su generalidad. El Mambo, la Pachanga y el Boogaloo resbalando en la Salsa caliente giran a mayor revolución en los tocadiscos. Agréguele el abuso arriesgado del malabarismo con desafinadas volteretas y cabriolas se cuelan entre el baile de Casino y otros estereotipos importados. Aún ganando campeonatos y paradas: La observación es constructiva. En un contexto amplio y contadas excepciones: Se percibe y observa un desmedido afán por marcar la coreografía y buscar la pose para la foto con el lucimiento individual; en vez de gozarse el baile. No estamos tan lejos de la insana competencia de escuelas con sus estilos que hoy acosa a la EuroSalsa en las pistas. | El Último Sorbo Furor por la Salsa, Festivales, Agrupaciones, bailadores, Salsotecas y AudicionesEchándole pies y manos a mis trajinadas neuronas, el primer festival de bandas del Movimiento Salsero en Santiago de Cali se realizó en el marco de la Feria de 1982 en el Estadio Pascual Guerrero del Barrio San Fernando -al Sur de la urbe- y nada que ver con un clásico entre América y Cali porque el público siempre exige todo o nada. A lo Niche: Aquí no se puede empatar. |  Vieja Guardia: Felix 20 Millas | En esa maratón salsosa subieron a tarima más de 40 agrupaciones que deleitaron a cerca de 45.000 espectadores sedientos de buena melodía. Todos esos certámenes orquestales de los 80s y hasta de los 90s se realizaron exitosamente. Más de 3 lustros ofreciendo un altísimo nivel y sin exagerar, nada que envidiarle a: NY, San Juan de PR o Caracas. Bandas de gran categoría, entre ellas: Gran Combo de PR, Charanga Broadway del Maestro Zervigón Ayala, Oscar D´ León, Nelson y sus Estrellas, Sonora Ponceña, Johnny Pacheco, Orquesta La Selecta de PR, Hermanos Lebrón, Henry Fiol y su Conjunto Corazón, Naty y su Charanga de Venezuela, Ricardo Ray con Bobby Cruz, Roberto Roena con su Apollo Sound, Nelson González, La Grande de Madrid y las locales: Grupo Niche, Guayacán Orquesta, Cali Charanga, D´Cache Orquesta (agrupación femenina), Orquesta Canela (banda femenina), La Misma Gente, Orquesta La Ley, Los del Caney, etc… Ni comparación con los 4 gatos de los últimos años que las compañías de teléfonos celulares promocionan en cartelera para esa misma época y escenario. No cuestiono ni es materia de controversia la calidad de las agrupaciones de esos carteles, sino por la escasez de materia prima porque en la Feria de La Caña “la cuerda es pá tiro largo”. Prefiero no tocar lo conexo a costos y estrategias. De eso que se encarguen las Super de Colombia. |  Cali (Colombia) | Cronológicamente como preámbulo de los inicios de los Festivales Salseros en Cali se realizó el I Congreso Mundial de Salsa en Colombia que organizó el musicógrafo y melómano Rafael Quintero que con tenacidad y determinación supo concretar su sueño a pesar de que muchos incrédulos lo tildaron de iluso porque supuestamente era irrealizable el evento. Muchos tuvieron que morderse el codo: Fue todo un éxito. El otro espectáculo con que “bajó bandera” la década de los 80s fue la primera presentación de la original y mítica All Stars de la Compañía Fania en agosto de 1980 en el Coliseo del Pueblo con la asistencia de más de 20.000 espectadores. Todo un suceso porque esta reunión de promocionados músicos sólo había actuado en Colombia en la caribeña Barranquilla en 1978 con cupo pleno en el Coliseo Cubierto Humberto Perea del Barrio Abajo- Montecristo. |  Ricardo Murillo y Viviana Vargas | El empuje del Movimiento Salsero impulsado por su mega-marketing -en plena Guerra de las Kolas en las tierras del Tío Sam- levantó un arrollador polvorín en la incipiente Capital Mundial de la Salsa y todo lo cambió. No se… si para bien o para mal. Se multiplicaron los programas en la radio para difundir el “Mensaje de Exportación” de las esquinas de los barrios latinos de NY y de su mano afloraron las Escuelas - Academias de Baile que se nutrieron con las experiencias de los veteranos agualuleros -Vieja Guardia- bailarines solistas y por pareja que hasta entonces hacían de las suyas azotando la baldosa al compás de los añejos géneros cubanos y la mandona Pachanga que aún se sigue pavoneando como la reina en las pistas caleñas. | Coreografías y estilo propio, construidos a lo largo y ancho de décadas han sido los argumentos para seguir elevando el nivel, al punto de situar al baile caleño como un referente obligado junto a otras escuelas de prestigio en las paradas salseras. A pesar de la presión externa se preserva la principal característica del bailarín caleño que ha sido la velocidad de piernas y creatividad coreográfica. Aunque en la actualidad, a mi juicio y muy constructivamente: El estilo de baile clásico caleño ha sido influenciado por las modas importadas y mal implantadas que ha llevado a que en algunos casos se abuse al extremo de la acrobacia con las cargadas sin ton ni son. Restándole la originalidad a lo nuestro y poniendo en peligro la Relación de Pertenencia que nos hizo famosos. En algunos grupos, no en todos; se evidencia el afán más por marcar al milímetro la coreografía que por gozarse el baile en escena. Esta sana observación sólo pretende invitar a bailar la música en su tempo (su tiempo) para que no distorsionar el género ni el ritmo y sea posible la conservación de las raíces de nuestro baile agualulero y esquinero. | Sin duda alguna y sólo a nivel de variable interviniente; es innegable que Santiago de Cali vivió en las décadas de los 80s y parte de los 90s una “economía de doble piso” -ya hoy no danzan en el lobby de los hotel los dólares- esto es de dominio público y no hay que llorar sobre la leche derramada. Esta realidad del pasado, así como masificó la visita de las mejores agrupaciones salseras gracias al exceso de circulante; al desaparecer, dejó latente un sentimiento de orfandad total. Esto, si se tiene en cuenta que nuestros escenarios fueron un hervidero de bandas salseras que irrumpieron desde todas las direcciones para alternar con las consentidas: Grupo Niche, Guayacán Orquesta, Orquesta La Ley de Hermes Manyoma, La Misma Gente, Los del Caney, Orquesta La Inmensidad, La Cali Charanga, D´Caché, La Gran Banda Caleña, Grupo Bentú y muchas otras.
| | | El boom también se tradujo en la proliferación de: Griles, bares, tabernas, discotecas y salsotecas (locales para ver, escuchar y bailar la música de las orquestas salseras) dentro y fuera del perímetro urbano. Concretamente: Juanchito, Menga y las otras vías para salir y entrar a Cali: Candelaria, Jamundí, Palmira, etc… Hoy aunque ya algunos cerraron sus puertas y otros siguen en pie, todas ellas marcaron un hito y son añoradas. Entre cientos recuerdo: Convergencia, Taberna Latina, Salsoteca Chaney, El Sapo Cancionero, El Chuzo de Rafa, Caravana, La Barola, Gran Prix, Soneros, La Guayaba, Congo Bongó, Bar Los Cubanos, Pancho Cristal, La Manzana, Fuego en el 23, Los Soneros, La Ponceña de los hermanos Martínez, Quinta Avenida, Tin tin deo de los hermanos García- en plena vigencia en la Calle 5 con Carrera 37, Inmensidad, Sabor de Moño, Rainy Video Bar, Fantasía Cubana, Zumbao, El Habanero, Siboney, Río Cali, Kubaney, Herencia Rumbera, Olafo, La Latina, El Escondite, La Comparsa, Melodías del Caribe, Village Game, Cañandonga, La Manzana, La Bodega Cubana, etc… Ceñido a mi idea inicial, ya antes marqué territorio entre los bailaderos de Juanchito, Menga, Jamundí y otros por estar fuera del perímetro urbano. | En esta explosión de Salsa, fue factor determinante la creación de las Audiciones a Cielo Abierto por parte del DJ Gary Domínguez fundador de La Taberna Latina sobre la calle 5 con Carrera 37. Este concepto de reunir a los melómanos bajo una carpa fluyó en la Feria de Cali en 1989 en el Parque de Las Banderas del Barrio San Fernando y contiguo al Estadio Pascual Guerrero. Posteriormente las audiciones que fueron bautizadas Encuentros de Melómanos, Coleccionistas y Salsotecas y se trasladaron a La Retreta del Paseo de Bolívar. De ahí, a la recién inaugurada Plazoleta de Los Poetas- junto a La Ermita y finalmente con la creación de CorfeCali- Corporación Feria de Cali- con la Reforma Administrativa Municipal de 1996, la convocatoria se fijó para el Parque de La Música ubicado sobre la Avenida 6a- diagonal al Centro Comercial Chipichape. En principio bajo la coordinación artística del DJ Gary Domínguez y con todo el apoyo de la Dra. María Eugenia Montoya primera directora de CorfeCali y de grata recordación por todos los melómanos propios y extraños.
| Posteriormente, asumió la responsabilidad de organizar y convocar a los melómanos y coleccionistas la Asociación de Melómanos y Coleccionistas de Santiago de Cali fundada a mediados de 1995 que organizó 30 audiciones- los últimos sábados de mes. Este colectivo sirvió de Norte para la organización de otros grupos de melómanos en los barrios caleños, surgiendo los primeros grupos en: El Barrio San Luis, Siete de Agosto, Los Almendros, Los Guaduales y El Dorado. A la fecha el listado se agrandó tanto que se perdió la cuenta. La propuesta de reunirse fue adoptada por las municipalidades cercanas y otras ciudades: Yumbo, Palmira, Buga, Florida, Popayán, Manizales, Barrancabermeja, Bogotá, Armenia, Pereira, etc… Ante la multiplicación de grupos fue fundada la Unión Nacional de Melómanos y Coleccionistas UNIMEL. En honor a la verdad, es real y vigente la existencia de ASODISCOL en Bogotá y CIRDAMAYER en Barranquilla mucho antes. | El surgimiento de las FM con tecnología de punta en las 2 cadenas radiales nacionales RCN y Caracol más las independientes fueron puntales definitivos en esa época para difundir la música del Movimiento Salsero. Antes por sus diales se radiaba esa misma Música Antillana en AM con un concepto más romántico y citadino. En este contexto brilló la añeja Radio El Sol que pasó con otro nombre y mejor sonido técnico a FM. A ella se sumaron las hondas hertzianas de Olímpica y Rumba Estéreo que en principio acapararon la sintonía. Después, irrumpieron cultural y musicalmente las estaciones universitarias Univalle Estéreo 105.3 FM, Javeriana Estéreo 106.5 FM, La Metro de la Policía Nacional 102. 0 FM, La Z de Todelar, Energía, etc… | Este inusitado auge de nuevas tecnologías en la radio en su comienzo se pensó que daría un mayor impulso al Movimiento Salsero. Pero, la verdad es que trajo consigo sus más y sus menos. La cada vez mayor necesidad de comercializar la radio y la desbocada competencia por el primer lugar cargó de vicios el ambiente musical. Los propietarios tratando de abaratar costos de funcionamiento, sistemáticamente empezaron a borrar y a sacar de circulación a las voces consentidas de la radio y engancharon a ocupar los micrófonos personal joven que ahora desempeñan integralmente las funciones en la cabina de emisión. Adicional, no sólo desaparecieron la figura de Programador sino que la deformaron para abrirle casi automáticamente el espacio a los esguinces, sobre todo en la aplicación de “criterios” para difundir la música que va saliendo al mercado. Si se hace un paneo en el dial comercial caleño, con la excepción del Vallenato Comercial o Balada con Acordeón como popularmente se le llama, nuestra música colombiana poco o nada se difunde. Esta compleja situación de momento no es materia de análisis. Sintetizando: Sólo en La Metro de la Policía Nacional 102.0 FM, Univalle Estéreo 105.3 FM, Javeriana Estéreo 106.0 FM se escuchan programas orientados por grupos de melómanos y coleccionistas. A estas estaciones hay que sumarle algunos programas de los servicios de televisión por cable que cubren la ciudad y uno que otro espacio en las FM comerciales. La situación económica de la ciudad no es la misma de 2 décadas atrás. La radio se rebusca e ingenia haciendo uso del catálogo de “las mil y una noches” para sostener la sintonía. La ganga va desde pases de cortesía para moteles, discotecas, “pagos de culebras (deudas)” y otras clases de incentivos durante toda la programación. Eso incluye el pago de los servicios públicos como parte de la atracción para atrapar a los oyentes. En la búsqueda del primer lugar en el reatting… el fin justifica los medios a juicio de los directores. Es verdad que en los distintos escenarios caleños cada fin de semana actúan figuras consagradas y añejadas del Movimiento Salsero, unas de gran nivel y en plena vigencia. Otras ya con sus últimos cartuchos de pólvora por el trajín y los años. Ellos llegan con las partituras bajo el brazo y se les arma la orquesta con músicos locales- desde hace poco agremiados. ¡Ojalá! sea cierta y duradera esa unión para que brille la hermandad en medio de la ética y se extermine la mezquindad. Los “votos de conciencia” lanzados al viento el viernes 24 de octubre de 2008, con motivo del Día del Artista Colombiano, en la Plazoleta de San Francisco y en plena Retreta a La Calle de la Gobernación sean una realidad. Debo reconocer como valiosa cuota de aporte y en beneficio de inventario que la profesionalización de los músicos locales ha contribuido a elevar la calidad de las producciones. A este argumento se le suma la relativa facilidad para grabar en estudios independientes con tecnología de punta. Para nadie es un secreto que la industria disquera en Colombia atraviesa momentos difíciles desde la misma Fuente en Medellín que es la pionera. No es descabellado mencionar que gran parte de las grabaciones se realizan en nuevos estudios construidos por los propios músicos que se vieron obligados a asumir el papel de Productores y Empresarios para evitar ser “enyesados” (burlados) por empresarios de poca monta. Con una suficiente población de músicos calificados a los promotores se les facilitan las cosas para traer a soneros de gran calidad que envían con anterioridad las partituras para que les ensamblen el respaldo musical que los acompaña con lujo de detalles ya que en su mayoría los músicos son egresados de la facultad de música y leen partitura. Ante la falta de oportunidades, esta es otra fuente de trabajo. Entre los cantantes y bandas que nos han visitado últimamente destaco: Herman Olivera, Ray de La Paz, Cano Estremera, Tito Cruz, Papo Cocote, Pedro Brull, Junior González, Papo Sánchez, Ray Ramos, Tito Allen, Ismael Miranda, Henry Fiol, Primi Cruz, Guillo Rivera, Chamaco Rivera, Frankie Figueroa, Pupy Cantor, Camilo Azuquita, Joe Quijano, Pedro Arroyo, Yolanda Rivera, Luigi Texidor, Choco Orta, Cheo Feliciano, Luisito Carrión, Adalberto Santiago, Raúl Marrero, Willie Colón, Wayne Gorbea que presentó gran parte de su banda, Bobby Valentín, etc… La otra alternativa es traer a la columna del grupo dependiendo de su afinque y completarlos con excelentes músicos del patio. En este mismo orden son frecuentes las presentaciones de: Gran Combo de PR, Sonora Ponceña, Hermanos Lebrón, Ricardo Ray, Conjunto Clásico de PR y Mulenze entre otros. En vida pasaron por los escenarios caleños: Tito Gómez, Marvin Santiago, Héctor LaVoe, Pete El Conde Rodríguez, Vitín Avilés, Tommy Olivencia y muchos otros. Pese a las circunstancias actuales, no son muy frecuentes los cierres de establecimientos nocturnos porque a más de defenderse como “gatos boca arriba” se agremiaron para reclamar sus intereses y ser sujetos activos del goce nocturno de Santiago de Cali y sus alrededores. Este frente común hace parte de la resistencia que se niega a perder los pergaminos de estirpe salsera de la urbe caleña. Y aunque la Salsa no nació en este suelo, fue adoptada y bautizada como hija legítima. Tanto que se defiende a capa y espada en cada esquina de barrio y con mayor fuerza en las Audiciones de grupos de melómanos que cada fin de semana programan ya no en lugares abiertos sino en: Tabernas, salsotecas y trincheras populares, ante la negación de hacer uso de los espacios verdes públicos que de paso si son usufructuados por todo tipo de actividad comercial desde parqueaderos hasta venta de las mal tildadas “comidas rápidas”. Sin temor a equivocarme, en esta materia es muy poco lo que han aportado las últimas administraciones municipales que lejos de propiciar el disfrute constitucional de esas zonas públicas, cada vez ponen más “trabas burocráticas” so-pretexto de defenderlos, cuando irónicamente no les hacen buen mantenimiento. Sería injusto sino resalto y pondero el esfuerzo gigante que realiza un puñado de cofrades del Jazz que cada año “haciendo de tripas corazones y raspando la olla” realizan el Festival A JazzGo trayendo a nuestros escenarios a reconocidas celebridades del género. Todo un acontecimiento, si se tiene en cuenta que el BarranquiJazz en la capital del Atlántico lidera la tarea hace más de 1 década y se le sumaron Bogotá, Medellín y Manizales. Aún así y en medio de los intríngulis, la cauchera del horario de la rumba nocturna y las “tendencias de la radio comercial” la Salsa sigue vigente para poner a gozar a los caleños y visitantes porque… lo que no destiñe es que ¡Cali es Cali y lo demás es loma!... ¡Apué! A lo Moncho Santana que volvió para triunfar otra vez. | Orlando Montenegro
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Octubre de 2008 | Fotos: Jaime Miguel Montenegro García & Melómanos Documentos | |