
foto tomada durante el Festival Toros y Salsa
en 1996 (segunda edición)
De izquierda a derecha: Mamey Evangelisti, Mario Muñoz "Papaíto",
Alfredo Rodríguez, François Charpentier
Estimados amigos
Es con gran tristeza que nos hemos enterado de
la muerte del pianista Alfredo Rodríguez, el lunes 3 de octubre
pasado en el Hospital Bretonneau en París.
A pesar del poco reconocimiento que recibió durante su carrera
musical y especialmente en Europa donde se trasladó en 1983,
Alfredo debe ser reconocido como uno de los pianistas mas inventivos
en la musica afro-cubana y el Latin Jazz.
A veces fue incomprendido porque tenía un genio dificil e ideas
musicales quizas fuera de los circuitos establecidos; su proyecto
“Cuba Linda” es un ejemplo caracteristico de esto. Imaginense!
mezclar la rumba, el canto de palo o el ritmo yubá de la tumba
francesa con el piano! Sucedió en 1996 y pienso que con este
proyecto Alfredo fue el precursor de este tipo de fusión afrocubana.
Su carrera pasó por momentos felices pero también por
momentos muy dificiles, durante lo cuales tenía dudas y quería
irse del ambiente. Pero para un músico, la música es
La Vida y siempre está por delante, por encima de cualquier
obstáculo.
Su estilo de tocar era muy personal y se podía reconocer facilmente
desde el primer compás cuando atacaba las blancas y las negras.
Un pianista de verdad con piezas antológicas como algunos montunos
y guajeos que hizo a través de su discografía.
Pienso sobre todo a este disco "colector" Ready For Freddy,
que personalmente cambió mi vida en 1975, en el cual ejecutó
un solo tan sabroso en el tema "como suena mi son”, junto
a Julito Collazo, Mario Muñoz Papaíto, Virgilio Martí
y Bobby Rodríguez...
Se fue Alfredo para reunirse con ellos en el paraíso de los
bravos.
La última vez que lo vi fue el pasado mes agosto, en Contis,
el lugar de mi predilección, cercita del océano atlántico
francés. Un lugar chiquitico donde se sentía a gusto
y tranquilo con sus amigos de aquí. Aunque me pareció
que estaba un poco débil, me alegró mucho verlo de nuevo
porque no lo había vuelto a ver en los últimos años.
Sin embargo tocó con “duende” y siempre con fé,
acompañado por Mamey Evangelisti en la Conga y Luis Manresa
en el bajo. El trio tocó durísimo y la sonrisa de Alfredo
regocijó a todos los muchachos que estaban presentes.
Sé que algunos de ustedes compartieron
el escenario con Alfredo y en ciertas ocasiones hicieron algunos «
guisos » que monté…
No tengo la menor duda de que ustedes se acordaran de su tremendo
estilo, con una mano izquierda que jugaba con la clave y el contratiempo,
incitando cada vez más a los músicos a tocar con afinque
y sabor . Pa’ gozar!
Esos momentos quedarán siempre en mi corazón.
No olvido que gracias a Alfredo empecé
a entrar en el mundo de la música afro-caribeña. Cuando
comencé con el festival Toros y Salsa en 1995, el primer músico
que aceptó de inmediato mi solicitud para actuar como invitado
estrella fue Alfredo. Me acuerdo que en la primera edición
faltaban muchas cosas, él no pudo el comer nada antes del show
y el sonido era malote. Pero no importó! subió, tocó,
vaciló y volvió la gente loca!
Alfredo siempre fue muy humilde. Una humilidad de verdad escondida
detrás de su genio. Muchos músicos le deben mucho cuando
llegaron a París buscando chavos y trabajo. Me acuerdo del
año 1994 cuando Alfredo y su esposa Miké nos llevaron
a Contis un flautista jovencito, calladito, pero muy talentuoso. Lo
ayudó mucho al llevarlo con él, presentándolo
a los promotores y dueños de clubs en París y en la
provincia. Este joven cubano no era otro que Orlando “Maraca”
Valle.
Me acuerdo de la risa de niño de Alfredo cuando “Maraca”
tocaba sus solos, no quería en ninguno momento ponerse adelante
del flautista cubano. Al contrario, el quería que se luciera
y estaba orgulloso de los músicos de su Cuba Linda.
Esa es la marca de los grandes.
Esa historia se puede multiplicar 100 veces con músicos menos
conocidos pero Alfredo siempre quería ayudar a su gente....
sin embargo, uno puede pensar que esa humilidad y gentileza fueron
perjudiciales para su carrera.
"Sombrerito" se fué
por el camino de los bravos y ahora con ellos se queda en paz.
Le brindo a su esposa Miké y a Dominique todos mis sentimientos
respetuosos y sinceros de parte de un amigo.
Saludos Maestro !
François Charpentier
Director Artistico Festival TOROS y SALSA
* Este texto ha sido sacado de un email enviado a algunas de las personas
quienes en un momento u otro, compartieron momentos musicales o personales
con el gran pianista Alfredo Rodriguez.
Fui parte de esa gente,
François Charpentier
*Agradezco à François Charpentier
el haber aceptado la publicación de esta carta en Salsapaca,
es la oprtunidad de adherir al tributo que se merece un músico
de la talla de Alfredo Rodríguez.
Ernesto Concha