La Eurosalsa llegó....
por Ernesto Concha (en español)
“Dax se defendió muy bien de la “crisis” y de la ausencia de orquestas de las “grandes ligas afroamericanas”, que los presupuestos reducidos dejaron con crespos y maletas hechas.
Los grupos del patio respondieron de manera brillante a la expectativa del público del Parc Théodore Denis, acostumbrado a carteles de alto vuelo. La Sucursal (Barcelona), Madridcaibo (Madrid), Diabloson (Marsella) Gerardo Rosales (Ámsterdam) la pusieron dura y la fiesta brava donde se mezcla sangre, arena, cadera y tambor fue rumba perpetua desde el paseo hasta el último trago de la madrugada con sus respectivos indultos y pitos.
Más de diez mil personas asistieron el viernes 11 de septiembre al primer encierro venido de España, dos grupos compuestos de sudacas, catalanes, madrileños y caribeños rompieron el telón y el hielo para abrir la versión número 15 de Toros Y Salsa consagrada a la Salsa Europea, un homenaje a los músicos emigrantes que llegaron buscando nuevos rumbos a París, Madrid, Ámsterdam, Barcelona o Marsella. Un tributo a los grupos híbridos de influencias y culturas que durante más de dos décadas fueron creando una sonoridad nacida de las Idas y Vueltas de la Música, de los encuentros entre conquistadores –esta vez armados de tambores y trombones- y aborígenes del viejo mundo, un cruce de faunas musicales variadas y cosmopolitas, donde se entrelazan influencias y experiencias que hoy permiten que la Eurosalsa cuente con grupos de calidad, nacidos aquí en el otro lado del charco, en España, Francia, Holanda....
La Sucursal S.A. y José Luís Morán y su Madridcaibo, cortaron las primeras orejas del Festival Salsero más Taurino de Europa.
El sábado 12, Diablosón la banda mestiza de Marsella ratificó el satánico y contagioso entusiasmo de sus 12 diablillos franco-latinos, quienes se transformaban en Soneros del Caribe para amenizar los aperitivos entre la 1 y las 2 de la tarde, en las casetas donde peñas taurinas y hordas de salseros y melómanos refrescaban gaznates y cargaban baterías, con cerveza y corazón de pato de Las Landas galas, cruce de vascos, gascones y otras hierbas.
El “Señor Tambó” Gerardo Rosales deleitó nuevamente la oreja exigente y la ávida cintura del público con sus tumbaos amarraos con la precisión de su talentoso pianista alemán Thomas Böttcher desbordante de arpegios y sabor. Un ejemplo de polirritmia y columnas rítmicas sólidas que no las hace tambalear ni el ciclón de la AH1.

Cerrando el sábado, un tercer concierto ¡Gratis!, marcó el regreso los boricuas de Truco Y Zaperoco, la extraordinaria fusión de los Pleneros de Truco y de Zaperoko (dos bandas dirigidas por Héctor ‘Truco’ Valentín y Edwin ‘Zaperoko’ Feliciano), la pusieron dura, durísima, con nuevas canciones y energías renovadas. Giovanni Lugo soneando y pregonando con “Shaiky” Gonzalez y Noel Rosado en la parte vocal, Truco, su hijo Henry y los hermanos Mike y Joe Maysonet en los panderos, Jeremy de Jesús en la flauta, Juan Santana en la trompeta, Toñito Vasquez y Edwin Zaperoko en el trombón, Tito de Gracia en los timbales y demás boricuas de la banda, en toda la plenitud de su talento. Realmente esta locomotora del sabor es algo único, Héctor Valentín y Edwin Feliciano siempre humildes, disponibles, generosos y con unas ganas de subirse a la tarima que es otro ingrediente más del éxito de este pulpo del Caribe pletórico de sonoridades innovadoras.
El domingo Alfredo “Cutuflá” Franchesqui, el más parisino de los timbaleros venezolanos y su hijo Ludwig realizaron un solo de timbales a cuatro manos de antología, el piquete dirigido por el veterano músico caraqueño se proponía recordar al Septeto Juventud, y cumplieron a carta cabal, un sonido bien redondo con mucho sabor y afinque, vibráfono, violín, bajo, piano y Jean Paul Tamayo en el canto, refrescaron con autoridad y dominio las épocas doradas del inusable Cutuflá.
Y de nuevo los Zaperolokeros de la Isla del Encanto con plenas, rumbas, jazz, salsa, coros múltiples y la impresionante generosidad de cada uno de sus miembros, felices como chiquillos reventando piñatas, nos transportaron a ese paraje donde no hay fronteras, barreras y donde la sonrisa surge ancha y el alma se infla de alimento celestial.
Un sol generoso durante los 3 días, el equipo del festival relajado y disponible, fiel a la consigna de compartir y ofrecer lo mejor del terruño a los músicos, que vienen al festival no solamente a cumplir con un contrato, tocar y echar corriendo pal bus, apresurados para no perder el avión, precipitados saltando a un tren que se va... No, Dax recibe los músicos durante tres días para que se unten, se impregnen de la generosidad de una ciudad que aprendió a compartir su esencia y a vivir con alma, vida y corazón tres días de Amistad, Música y Tradición.
“El Solar” detrás de la tarima, rebosante de interacciones, intercambios, humor y generosidad: Los pleneros cerraron con broche de panderos y plenas el festival número 15, y la vida continúa, esperando que nuevas emociones vitales nos abracen, que la diversidad y la música nos alimenten y que gente como el Pancho Charpentier (director artístico del festival), continúen enloqueciéndonos a pesar de las crisis, las gripas y el desconcierto de la actualidad y del cotidiano que nos absorbe con responsabilidades, compromisos, reglas, normas y valores ficticios para exprimirnos como limones y luego tirar la cáscara...
Afortunadamente aun sobreviven especimenes humanos dispuestos a seguir celebrando la vida a través del tambor, el delicioso rito del baile y el lenguaje universal de la Música que quiebra barreras y caderas.”
¡ Pa' Rabo Dax !
© 2009 Ernesto Concha
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