MUSICA CONTEMPORÁNEA
¿HACIA DONDE SE ENCAMINA?
Esta respuesta aunque parezca obvia, es mejor
darla en el siguiente sentido: La música contemporánea
va hacia donde la encaminen los medios masivos de difusión
y la ya mal entendida globalización, que al lado de los
pulpos de la promoción, difunden una música defectuosa,
sorda y totalmente desacertada.
En la última década han aparecido
una serie de sucesos musicales que usan una sopa de ritmos que
les permite explotar el híbrido hasta la saciedad que
nos puede dar la pauta o mejor dicho, el sendero de lo que puede
suceder en las décadas venideras. Estas fusiones que
apoyadas en los desarrollos comunicacionales han permitido que
nuestro planeta se nos empequeñezca tanto, que ya podemos
tener casi toda la música al mismo tiempo, y que diremos
del ya degenerado y prostituido INTERNET y sus peripecias a
favor de la piratería que solo ha llevado la música
a una encerrona que permite que los verdaderos creadores ya
no quieran producir y si lo producen lo guardan y solo lo comparten
con los amigos.
Vale la pena aclarar que no podemos dejarnos confundir
con el viejo sofisma de distracción que se usa comúnmente
y es: La música está muy cara y por eso pirateamos
lo que se atraviese, apoyados en las facilidades que nos brindan
los desarrollos electrónicos.
Son muchos los amantes de la música que
profesan un ortodoxismo recalcitrante y poco productivo, que
los ha llevado a volverse miopes y apáticos a las cosas
nuevas que se están dando en las diferentes variantes
de nuestra debilitada música popular. El derrotero a
seguir es talvez no volvernos indiferentes a los avances de
las corrientes musicales de nuestros pueblos; por ejemplo cuando
Carlos Vives tuvo la idea de adaptar el Vallenato a la década
y el gusto de los jóvenes del momento, no faltaron los
ortodoxos que lo atacaron y denigraron de su obra, pero debemos
reconocer que fue él quien internacionalizó y
dio a conocer en Europa nuestro aire de la Costa Caribe. También
ha sucedido con la música cubana y el fenómeno
de la Timba, que no es más que una mezcla de aires musicales
extranjeros con el sabroso y resistente Son Cubano. A hora y
que decir del pobrecito de Cabas y su Cumbia-Fusión,
que por ser moderna no deja de ser Cumbia colombiana. Todo esto
se puede comparar cuando en la década del 40, Arsenio
Rodríguez tuvo la idea de modernizar el Son Oriental,
y ¿Qué pasó?, pues que fue atacado y se
creo todo un frente de resistencia que en últimas le
toco dar el brazo a torcer, porque el Maravilloso tenía
la razón en su nueva reestructuración sonera y
vaya que si fue buena, tan buena que abrió las puertas
para que más adelante se diera el fenómeno Salsero
del Caribe que tanto gusta a muchos.
Hablando del Movimiento de la Salsa, tenemos que
este a pesar de que muchos tristemente lo dan por desaparecido,
eso no es del todo cierto. Una cosa cierta es que la ciudad
de Cali que antes había aceptado el movimiento y lo disfrutó
hasta el punto de nombrar la ciudad como La Capital Salsera
(que triste auto proclamarnos con títulos de nobles,
sin tener siquiera un céntimo para sostenernos en ello),
la realidad es otra; Cali otrora gloriosa e imponente ciudad
del goce y la buena rumba, hoy por hoy no pasa de ser una ciudad
llena de una música latosa y mamona que solo insita a
unos desalientos nostálgicos y sosos, ¿Culpa de
quién?, creo que la respuesta está en los hogares
y su falta de preocupación por inculcarles a sus hijos
las tradiciones musicales que nos marcaron a nosotros los mayores
de edad mediana. Debemos pensar que igual pasará con
las juventudes venideras que desconocen totalmente lo que en
realidad pasa con nuestro acervo musical. Pienso a veces que
estoy viviendo una realidad virtual, pero cuando despierto de
tan extraño sueño me doy cuenta que solo nuestros
jóvenes escuchan de acuerdo a su estrato social los siguiente
petardos musicales:
Merengones de poca monta
Vallejartos cansones, llorones y melosos, aburridores hasta
no más
Música electrónica que no se sabe si es o no es
Rock moderno, que en definitiva es totalmente extraño
a nuestro idioma y forma de vida
Rock en español ya totalmente degradado
Una Salsa balada, mojadora de cobijas y que alienta a introducir
cierto pedacito de carne humana en un huequito y racatapumpum
chinchin y todo se acabó.
De la verdadera música, esa que lleva letra,
ritmo y melodía si que es huérfana nuestra juventud.
Nos vanagloriamos por ejemplo que Cali tiene más o menos
5000 niños en las Escuelas de Baile (sí es que
a eso que hacen a hora se le puede llamar baile); pensemos por
un momento ¿Cuántos niños tiene Cali? ¿Será
que ese número reducido de bailarines es y será
representativo de una comunidad sedienta de cultura musical?.
O acaso simplemente nos engañamos para no darnos cuenta
de la cruda realidad, pero en fin detrás de toda esa
parafernalia tenemos la buena música que unos cuantos
hemos sabido aprovechar y en un denodado esfuerzo tratamos de
dar a conocer a nuestra comunidad, aunque nos traten como desadaptados
o que estamos out y no in como dice nuestra juventud.
Tenemos en Colombia a grupos como: Curupira, Tambora,
Totó la Momposina, Bahía, Herencia Caribe, Mandinga,
La Son Charanga, Mayombe, Larry Joseph y su Enssemble, La Fuga
y muchísimas agrupaciones más que de alguna manera
están pasando desapercibidas de la comunidad y que en
un futuro cercano serán joyas de colección de
total desconocimiento de la gran mayoría de caleños.
También tenemos grandes agrupaciones que
no llegan a la ciudad, pero que son de una calidad indiscutible,
podemos mencionar entre otras:
De Nueva York: Mamborama, Soneros del barrio,
Bongolandia, Bobby Rivas, Niño Torrente, Grupo Caribe,
Johnny Polanco y su Conjunto Amistad, Mo Guajiro y otros
De Los Angeles tenemos a. El Conjunto Céspedes,
Cuba L.A, Azabache, Francisco Aguabella, Tabaco y Ron, Oddara
y otros
Venezuela: Joel Uriola, Bailatino, Zumbao, Alberto
Naranjo y el Trabuco, Alfredo Naranjo, Saxomanía, Guaco,
Martes 8:30 y otras.
Francia Latina: Yuri Buenaventura, Alfredo Franchesqui,
Eduardo Vals, Yeci Ramos, Charanga La Nueva, Orlando Poleo.
Holanda: Lucas Van Merwick, Yma Martínez,
Ricardo Rosales.
Croacia: Cubismo, Ricardo Luque, Yolanda Duke,
Rupcic y su piano, etc
Colombia: La Son Charanga, Joe Arroyo, The New
York Sextet, Mandinga, Herencia Caribe, Mayombe, Jimmy Saa,
Los Arnedo, La Charanga de Yesid Pérez y otras.
Puerto Rico: Cachete Maldonado, Papo Pepín,
José Furito Ríos, Pipo Pica, Silvestre Ayala,
Puerto Rican Masters, Truko y Zaperoco, La Descarga Boricua.
Africa: Babacar Sambe, Youssuf, Orquesta Baobab,
Papa Wemba, Ricardo Lemvo, Gnonnas Pedro, Soneros de Africa,
Estrellas de Dakar, T. Asossa, Adou Elenga, Malobi Tanwo, etc.
Una breve nuestra de lo que está pasando
en el mundo salsero sin mencionar los grupos de Jeresulem, Grecia,
India, España, Marruecos, Escocia, Inglaterra, Islas
Canarias, Alemania y tantos paises europeos que de alguna manera
están cultivando nuestra música, así sea
impulsados por la comunidad latina residente en cada uno de
ellos; tal es el caso de Jorge y Techi, o el Grupo Cimarrón
radicados en Austria, donde su música es bailada por
igual por latinos y austriacos.
Creo que el Movimiento Salsoso sigue vivo y ahora
impulsado por el fenómeno sonero desatado en Europa,
en donde con la aparición de Buena Vista Social Club,
la cosa se ha disparado al punto que pululan Escuelas de baile,
grupos musicales y músicos solistas que se presentan
en los lugares más insólitos del planeta, o que
se fundan sextetos en parajes de nuestro maltratado planeta,
que uno no se alcanza a imaginar; tal es el caso del Septeto
de Finlandia conformado solo por finlandeses o el Sexteto Japonés
que se presento recientemente en Santiago de Cuba ocupando un
honroso lugar por encima de muchos grupos locales.
España en sus primeros intentos salseros
en la década de los 80 tuvo como anfitriona a la Orquesta
Platería, las composiciones del fallecido Gato Pérez
y de Peret y sus Gitanos y por encima de todo la aparición
en escena del canario Caco Senante con su fuerza arrolladora
y las alianzas estratégicas con Pablo Milanés,
Silvio Rodríguez y Rubén Blades.
El Flamenco y sus fusiones respaldadas por el
pianista Chano Domínguez y la obra del saxofonista Jorge
Pardo han dado un espaldarazo a nuestra música en la
península ibérica; además tenemos el embate
de Ketama, y Calle Caliente de Miguel Blanco con sus fusiones
de jazz-flamenco y jazz latino, igual sucede con la Barcelona
Big Bang, el piano de Joshua Edelman y la reciente agrupación
Los Piratas del Flamenco liderados por el músico nuevayorquino
Jerry González.
Otro de los ave fénix resucitado, esta
vez con mayor fuerza, es el regreso –con mayor aire y
fuerza- de la llamada Salsa Africana. Desde mediados de los
años 60 y gracias a la presencia de la Orquesta Aragón
(y no de la Fania como se ha hecho creer a más de un
salsero desubicado), influyó para que aparecieran agrupaciones
del tipo formato charanga como: La Maravillas de Malí
bajo la tutela de Boncana Maïga; años después
sin ningún éxito masivo aparecieron Amadou Balake,
Labba Sosseh y otros que a grandes rasgos también saquearon
el repertorio cubano de siempre para sus grabaciones. La mala
música hizo que mucho melómano se volcara hacia
las agrupaciones africanas, es así como aparece Africando
apadrinado por un gran productor, el Senegalés Ibrahima
Sylla, quien desde 1979 había logrado obtener la fusión
entre la Salsa y el nuevo ritmo local llamado Mbalax; en las
voces de Pepe Seck, Medoune Diallo y Nicholas Menheim, que canta
en un imitado español y en su lengua nativa, el Wolof;
y en los metales algunos viejos músicos de la Salsa nuevayorkina,
cubana y puertorriqueña, entre ellos podemos mencionar
a: Héctor Casanova, Adalberto Santiago, Mario Rivera,
Yayo el Indio, Nelson González, José A. Pérez,
Sergio George, Héctor Zarzuela, Chombo Silva y el Cubano-Americano
Ronnie Baró.
El repertorio salsero de los africanos oscila entre Cuba, Nueva
York y Africa Occidental.
Pero los haitianos tampoco se han quedado atrás
y se vinieron con Tucco Boussie, Haitiando y otros grupos respaldados
por músicos cubanos de Miami en la misma onda de los
africanos, pero con propuestas todavía más interesantes,
con el Compas Direct y el Zouk como elementos rítmicos
de fusión y aporte.
La timba cubana es una música que no tiene
melodía ni un ritmo bien acompasado, es una descarga
de ruidos donde lo que se impone es un duelo de quien es el
que más ruido produce. Bandas como N.G del Tosco, El
Médico de la Salsa, el Clímax, la Charanga Habanera
y otras agrupaciones impresionaron al turista del viejo continente
que visitaba la isla por la década de los 90. Los bailarines
de esta forma musical que ya de cubana pasa a ser más
bien un engendro de mezclas de aires como el Funk, el rock,
la guaracha, el Son y otras variantes de la música popular
cubana, ellos los bailarines impresionaron con su modo de percutir
sus caderas, y esto, gustó al europeo que vio en esa
forma de baile una salida a su tosquedad para moverse en los
ritmos y melodías nuestras, pero cuando surge el fenómeno
del Buenavista Social Club, todo cambio en el viejo continente,
parece que la ternura, los recuerdos de un pasado no muy lejano
de los clásicos de la música cubana calaron en
toda Europa al punto de abarrotar los sitios menos aptos para
este tipo de conciertos; los europeos se lanzaron al baile de
antaño con cadencia y ternura, y eso sí muy buena
melodía, es como si la humanidad se hubiera cansado de
tanta fiereza en la música y accediera a los sentimientos
tiernos y nobles de los viejitos bonachones de la música
cubana. Todo parece apuntar que de esa forma fueron muchos los
productores que empezaron a desempolvar viejas glorias de la
música de la isla, que ya se encontraban en pleno retiro
y prácticamente olvidadas por la humanidad. Aparecen
entre otros: La Estudiantina Invasora, Los Guanches, Faustino
Oramas, El Septeto Turquino, Sones de Oriente, Los Jubilados,
Martín Chávez Espinosa, Daniel Castillo, que relanzaron
temas de la vieja trova y del Son, probando de esa manera que
Billo Frometa no tenía la razón cuando manifestaba
en su composición que el Son se había ido de Cuba.
Por fuera de Cuba aparecen grupos paralelos a los viejitos cubanos,
son ellos: Los Cuban Master, The Next Generation, Papaito De
Buena Vista el Otro Sonero entre otros.
De algo estamos seguros y es que la música
del Caribe es y seguirá siendo un factor complejo de
extrema importancia en el globalizante mundo en que vivimos,
sus aportes a los pueblos de los diferentes continentes siempre
serán motivos de estudio e investigación por parte
de los acuciosos amantes de este cuento musical.
Por ahora nos resta decir que la música
debe y tiene que seguir el paso evolutivo de la humanidad no
se puede quedar estancada y menos seguir repitiendo los mismos
estribillos de siempre. Dejemos que la historia se encargue
de dar fe de lo que va a pasar con nuestros pueblos y su música,
sigamos disfrutando del goce pagano y que el Dios Baco nos cobije
con su rumba y su embriagante licor musical. ¡Viva la
rumba y el placer de sentirla, abajo los pesares!.
Pablo E. Delvalle Arroyo
Cali, Colombia
paulmelomanos@yahoo.com
"El
Son es Universal"
Pablo Delvalle Arroyo
300 Páginas - Colombia
- Mayo del 2005
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